Por: Welmer Quezada L
“El tiempo es relativo, no tiene edad, mirando al frente, esperando que tú decidas mejorar tu vida, y juntos poder dejar huellas para otros te puedan seguir”

Nuestra vida es nuestro activo más valioso y cada segundo nos brinda la oportunidad de elegir el camino hacia la felicidad. Sin embargo, muchas veces olvidamos que nuestro primer emprendimiento debe ser en nosotros mismos, ya que somos la clave de nuestro éxito y bienestar. Para lograrlo, debemos formar bases fuertes e inamovibles como la disciplina, la constancia, los buenos hábitos, el positivismo, la empatía, el aprendizaje continuo y, sobre todo, entender que ser feliz es una decisión.
Es importante recordar que todos somos diferentes y que no debemos compararnos con nadie. Cada uno tiene sus propias prioridades y necesidades, por lo que debemos enfocarnos en construir nuestras propias bases y preparar nuestra mente y cuerpo para lograr nuestros objetivos.
Cuidar nuestros pensamientos y decretar lo que deseamos es fundamental para lograr nuestros sueños. Como dice T. Harv Eker en su libro «Los secretos de la mente millonaria», nuestros pensamientos traen sentimientos, los sentimientos las acciones y las acciones los resultados. Por lo tanto, somos el resultado de lo que pensamos. Debemos analizar nuestros pensamientos para asegurarnos de que sean positivos y adecuados para potenciar nuestra vida.
La vida puede ser difícil en ocasiones, pero siempre podemos encontrar oportunidades de aprendizaje en cada obstáculo que se nos presente. Aprender a canalizar lo negativo y transformarlo en algo positivo es esencial para lograr nuestros objetivos.
Es importante recordar que nunca es tarde para tomar las riendas de nuestra vida y que cada día es una nueva oportunidad para lograr nuestros sueños. Debemos trabajar con conciencia, servir y dar amor al prójimo, ser leales con nosotros mismos y pensar en positivo. Pero, sobre todo, debemos ser responsables de lo que decimos y hacerlo de manera constructiva y positiva.
Para lograr un día más provechoso, podemos adoptar el hábito de hacer una lista de las cosas que debemos hacer al día siguiente antes de acostarnos. Esto nos garantiza un día más productivo y nos permite cubrir mucho más de lo que haríamos sin una lista. Recuerda todo toma tiempo y la constancia perfecciona todo. Recuerda lo que hoy es fácil al principio fue difícil.
En conclusión, debemos recordar que la vida no es corta, la vida se la vive cada día y debemos vivirla con plenitud, agradeciendo lo que tenemos y enfocándonos en nuestros objetivos.
No tengamos miedo de luchar por lo que deseamos por lo que importa, por lo que realmente nos llena el corazón. Cuando brillas, cuando sonríes atraes lo bueno y con lo malo también, pero depende de ti que quieres tomar que quieres dejar en ti, recuerda tienes el poder de elegir, usa el miedo para tomar la fuerza de no dejar ir tus mejores días.
En resumen, nuestra vida es nuestro mejor activo y emprendimiento, y debemos trabajar en nosotros mismos para ser personas disciplinadas, constantes, con buenos hábitos, pensamientos positivos y empatía hacia los demás. Debemos recordar que nuestros pensamientos son los que determinan nuestros sentimientos y acciones, y por lo tanto, debemos tener cuidado con lo que pensamos. También es importante recordar que todos tenemos una misión en la vida y debemos centrarnos en agradecer lo que ya tenemos y en encontrar oportunidades de aprendizaje en los momentos difíciles.
No importa cuántas veces caigamos, lo importante es tener la fuerza para levantarnos y seguir adelante. Nunca es tarde para tomar las riendas de nuestra vida y trabajar por nuestras metas y sueños. Debemos ser responsables de lo que decimos y hacer una lista de las cosas que queremos lograr para tener días más productivos.
Finalmente, compartir nuestra felicidad y ayudar a los demás son las mejores maneras de vivir una vida plena y satisfactoria.