Por qué escribo?


Decidí escribir este blog para transmitir todo lo que pienso y siento y, de esta manera, demostrar que la vida es maravillosa, al igual que sus retos, y que todos podemos lograr lo que queremos si lo trabajamos con dedicación, determinación, entrega y actitud las cosas no se consiguen tan solo con desearlo.

Por: Welmer Quezada

Mientras tengamos vida, tendremos un mar de oportunidades. Tenemos que aprender a observar, ya que nada es fácil. Todo lo que vale tiene su esfuerzo. Somos dueños de nuestro destino y podemos tomar decisiones correctas o incorrectas en esta vida. Todo depende de nosotros. En resumen, lo que quiero decir es que nosotros somos los arquitectos de nuestras vidas y debemos empezar a construir el camino al éxito juntos.

En un momento de mi vida, me di cuenta de que al ayudar a las personas que me rodean, estaba ayudándome a mí mismo. Creo que servir es un principio, no una obligación. En tan pocos años de mi vida logré comprender que con perseverancia y fe todo era posible. Tuve la gran oportunidad de aprender sobre el mundo de los negocios desde muy temprana edad gracias a las enseñanzas de mi padre. Con él, recorrí varias partes del mundo, aprendiendo las diferentes formas de hacer empresa, sobre cómo pensar y dirigir. Ver la perseverancia de mi padre y la inteligencia con la que hacía sus negocios me ayudó a abrir mis horizontes de tal manera que se convirtió en mi modelo a seguir.

De él aprendí que la familia está primero, que el esfuerzo y la dedicación son directamente proporcionales a la felicidad. «Si trabajamos con el corazón y con fe, todo es posible para alcanzar el éxito empresarial, profesional y personal, pero pierde valor si la familia no es prioridad o esta presente para celebrar cualquier logro. Si bien es cierto que es más fácil decirlo que aplicarlo, no es imposible». Recuerdo que, por más ocupaciones que él tenía, siempre tuvo tiempo para escucharnos y consentirnos. Hasta el punto en que, en cada viaje que hacía, me llevaba con él para que desde temprano conociera cómo se hacían los negocios y el significado del trabajo arduo y, a su vez, sintiera la alegría de la labor cumplida.

Siempre fui una persona muy alegre y soñadora, dispuesto a ayudar a quien lo necesitara, y eso se lo agradezco a mi madre, una mujer con una fe inquebrantable y un corazón de oro. Ella siempre estuvo pendiente de cada detalle en mi vida y, como toda madre, luchó para que mis principios se mantuvieran tan presentes como desde el primer día que me los enseñó. Ella es la razón por la que no pasé desapercibido en esta vida, ya que siempre me impulsaba a ser mejor de lo que yo creía.

A lo largo del tiempo, he aprendido el verdadero valor de las cosas y que todo es posible si Dios está presente. Pero sobre todo, he aprendido a estar agradecido por todo lo que recibo día a día. Desde mi infancia, he sido testigo de cómo mis padres ayudaban y continúan ayudando a muchas personas sin esperar nada a cambio. Siempre me enseñaron que la sonrisa de la gente y la satisfacción de saber que lo que hacen es con el corazón y esta es la mayor recompensa que pueden recibir.

Con esto en mente, me han inculcado valores de humildad, generosidad y empatía que he llevado conmigo a lo largo de mi vida. Hoy en día, como padre, trato de transmitir estos mismos valores a mis hijos para que puedan aprender a valorar lo que tienen y a ser solidarios con los demás. Creo que es importante recordar que las pequeñas acciones que realizamos todos los días pueden marcar una gran diferencia en la vida de los demás.

Con quién estás?

En este punto es importante analizar las personas que te rodean, ya que estas pueden influir en gran medida en tu camino hacia el éxito. Busca rodearte de personas que te apoyen y te animen a seguir adelante, que te ayuden a crecer y te motiven a alcanzar tus metas. Evita a aquellos que te desaniman y te llenan de negatividad, ya que pueden hacer que pierdas el enfoque y la motivación para seguir adelante.

Una vez que tengas claro quién eres, lo que deseas y con quién estás, es hora de construir el camino hacia el éxito. Este camino no será fácil, pero con determinación, perseverancia y dedicación, podrás superar cualquier obstáculo que se presente en el camino.

Es importante tener en cuenta que el éxito no se trata solo de lograr metas materiales, sino también de encontrar la felicidad y la plenitud en tu vida. Asegúrate de encontrar un equilibrio entre tu vida personal y profesional, y no sacrifiques tu felicidad por el éxito.

La razón por la cual escribo cada artículo es porque deseo devolver lo que muchas veces he recibido en esta vida. Si alguna de mis vivencias o mi manera de ver la vida puede ayudar a alguien a mejorar la suya, me daré por satisfecho. Quiero ser parte del cambio y no del problema, y transmitir un mensaje tan fuerte que mis hijos lo puedan seguir escuchando aun cuando yo no esté. Escribo porque siento que tengo algo que decir y quiero enseñar con convicción para contagiar a muchos más a hacerlo, y así lograr que todos busquemos y deseemos el bienestar de los demás.

En conclusión, el éxito es una combinación de determinación, perseverancia, dedicación y felicidad. Cada uno tiene su propia definición de éxito, y es importante encontrar la tuya propia y trabajar hacia ella. Recuerda que tú eres el arquitecto de tu propia vida, y es tu responsabilidad construir el camino hacia el éxito. ¡Empieza a construir tu camino hoy mismo!

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