Esta semana tuve varias reuniones donde tuve la oportunidad de conocer a personas de diferentes lugares, creencias e industrias, y aprender de ellas. Pude comprender lo que nos mueve y la madurez con la que afrontamos los problemas. Sin duda, esta semana confirmé que estoy en el camino correcto y que las cosas que creo son útiles para tener paz en un mundo de locos.
Por: Welmer Quezada
«Todo se conecta: personas, ideas y objetos. La calidad de las conexiones es la clave para la calidad en sí»
Charles Eames.

Por lo tanto, aprendamos a vivir la vida, aprovecharla y disfrutarla. Cuando llegue el momento de partir, sonriamos y demos gracias por todo lo vivido.
Aprendamos a conectarnos con el tiempo, el amor, nuestras familias y todo lo que nos sume. Trabajemos en nosotros mismos para poder transmitir lo que tenemos dentro y atraer abundancia en todos los sentidos a nuestra vida. Tener la oportunidad de levantarnos cada mañana ya es una bendición, por la cual debemos dar gracias. Independientemente de la situación en la que nos encontremos, la decisión de qué hacer para mejorarla y cambiar lo que no nos hace bien está en nosotros.
La vida me ha enseñado varias cosas, pero sobre todo a autoevaluarme y tener la capacidad de ser autocrítico, evolucionar y cambiar todo lo que no me suma. Aceptar las cosas que no puedo cambiar, pero sin dejar de intentar, transmitir con el ejemplo y compartir lo que me ha servido, sin esperar nada a cambio más que la satisfacción de saber que quizás a alguien le esté sirviendo lo que escribo, creo o siento.
En ocasiones, digo que nadie aprende de los errores ajenos. Por eso te digo que vivas tu vida, la disfrutes, pero siempre pensando en el resultado de tus acciones, ya sean buenas o malas. Eso lo sentirás solo tú, y debes tomarlo como tus maestros de vida para seguir evolucionando en tu mejor versión.
Las emociones son sumamente importantes, ya que son una fuente de energía. Si aprendemos a manejarlas y direccionarlas de manera correcta, estoy seguro de que ayudarán a potencializar todo lo bueno que tenemos dentro. Permitiéndonos crear un ambiente de atracción donde las cosas que más atraigan sean felicidad, prosperidad y, por qué no, salud.
Vivo en modo aprendizaje y siempre estoy abierto a conocer a personas para seguir aprendiendo de ellas, ya que todos tenemos algo que dar y de quien aprender. Siento que mientras más comparto, explico y enseño, más aprendo y perfecciono cualquier idea, pensamiento e incluso me ayuda a mejorar mis actitudes y a actuar hacia las personas que me rodean. Por eso quiero compartir contigo mis cinco consejos para reconectar contigo mismo y lograr paz mental:

1. Cumple tus promesas siendo sincero, honesto y directo contigo mismo y con los demás. Una mentira, por más pequeña que sea, conduce a otra, al igual que una promesa incumplida. Por lo tanto, sé coherente con lo que te comprometes, piensa antes de hacerlo y toma decisiones siempre con la intención de cumplir lo que prometes. Uno de los pilares del éxito de las personas que han logrado sus metas es la cumplimentación de sus compromisos.

2. Cuando tengas dudas acerca de algo, no supongas, ve y pregunta. Aclara las cosas, ya que la duda o el suponer envenenan tu alma y tu corazón, creando resentimientos mal fundados. Recuerda que los pensamientos son poderosos y son los causantes de los resultados que obtenemos en nuestra vida. Preguntar es lo mejor que puedes hacer, ya que lo peor que puede pasar es que confirmes algo que ya sabías o te quites una idea equivocada de tu cabeza.

3. Da lo mejor de ti en todo lo que hagas. Siempre esfuérzate y debes estar dispuesto a dar lo mejor para marcar una diferencia. Haz que este pensamiento se convierta en un hábito de vida, y te garantizo que comenzarás a obtener resultados distintos a los que tienes actualmente. Hoy en día, debemos aprender a generar valor en todo lo que hacemos, lo cual será tu diferencial para que puedas alcanzar tus metas. Genera valor dando lo mejor de ti y conviértete en luz e inspiración para otros.

4. Toma lo que es tuyo y deja ir lo que no lo es. En la vida, muchas veces cometemos el error de tomar todo de manera muy personal, llenándonos de ideas y creando historias y problemas donde quizás somos los únicos participantes, causando conflictos con nosotros y con las personas que nos rodean. Deja de pensar que el mundo o alguien está en contra tuyo solamente porque lo sientes de esa manera. Sigue mi segundo consejo: ve y pregunta, y matarás las dudas que aclaran tu mente. Vive tu vida de la manera que te haga feliz, pero siendo responsable, sé honesto contigo mismo y, sobre todo, hazte responsable de tus actos y sus consecuencias.

5. Da testimonio de tus cambios, mejoras y triunfos. Comparte tus dones, explica, enseña y ayuda con el corazón. Cuando veas que alguien necesita ayuda, no es necesario que te lo pidan que si está en tu poder ayudar, simplemente hazlo y no lo hagas por un agradecimiento o reconocimiento, recuerda que todo lo que siembras lo cosechas.
En conclusión, vive la vida como te siente mejor pero siendo responsable de tus actos, cuida lo que escuchas, lo que lees para luego cuidar lo que dices y cómo lo dices. No confundas libertad con arrogancia y desinterés de pensamiento. Es mejor servir que no servir para vivir.