Por: Welmer Quezada
«El que ha superado sus miedos será verdaderamente libre», dijo Aristóteles.
Muchas personas creen que tienen libertad, pero no es hasta que realmente lo son que descubren la verdadera felicidad. Vivimos en un mundo materialista donde las cosas que se pueden comprar llegan a tener más valor que las que no, y solo nos damos cuenta de que las cosas más valiosas, como la familia, el amor y el tiempo, son únicas cuando las perdemos.

«El lujo más caro e importante es la libertad y el tiempo». La libertad, ya sea financiera o emocional, no se puede comprar. Se siente, se vive y se pierde el temor a lo que dirán, haciéndonos libres de verdad. No debemos olvidar nuestra esencia y reprimir nuestro yo interior, que se siente prisionero y se convierte en un lastre tan pesado que lo sentiremos en los hombros con el tiempo.
Ser libre también es sinónimo de responsabilidad. Tener libertad no significa hacer lo que se te dé la gana sin importar las consecuencias. Ser libre es vivir tu vida sin dañar a nadie, hablar libremente haciéndote responsable de cada palabra y poder expresar tus emociones sin temor a lo que piensen los demás.

El primer paso para ser libre es reconectarte contigo mismo siendo honesto, crítico y compasivo al mismo tiempo. No olvides buscar en tu interior todo lo que te haría feliz, todo lo que quieres decir, todo lo que deseas hacer y lo que estás dispuesto a tolerar y lo que no. El momento en que tengas todo claro, es tu punto de partida, porque si no apuntas a algo, nunca acertarás en nada.
Siempre digo que lo que hoy nos parece fácil, al principio fue difícil. No olvidemos esto cuando queramos ayudar a alguien o enseñar algo. La empatía es parte de encontrar el camino hacia la libertad, y el momento en que sirves con el corazón, empiezas a experimentar la vocación de servicio verdadero, no una obligación que te termina cansando y llevando a una dependencia que te agota.
En esta vida, se tiene que fallar para tener éxito en algo, ya sea en lo personal o en lo profesional. El futuro lo escribes tú y todas las decisiones que tomes en el presente determinarán los resultados que obtengas. Permite fallar, tomar riesgos y aprender de ellos, ya que acumular experiencias es una forma de saber que estamos viviendo y no muriendo lentamente.

Vivir con libertad es saber que, en ocasiones, es mejor soltar y dejar que el tiempo haga su trabajo. Es mejor dejar que la vida nos sorprenda y estar listos para aprovechar esas oportunidades. La vida y el tiempo son dos rivales que solo nosotros podemos unir a nuestro favor.
Que nada te detenga, que el ruido no te apañe. Acepta lo bueno y transforma lo malo. Al final, lo único que tenemos es el presente, que nos da la oportunidad de hacer las cosas mejor que ayer.
Ser libre es fluir como el agua que encuentra su camino sea cual sea la superficie, con constancia y paciencia. Ser libre es tener plena consciencia de lo que te hace feliz, es dejar de pensar en las cosas que te faltan y empezar a amar lo que tienes ahora, para que puedas tener la mente clara y enfocada en multiplicar todo lo que deseas.
Con cada amanecer, una nueva oportunidad se presenta. Nunca es tarde para iniciar o terminar algo. Despréndete de prejuicios, tabúes o enseñanzas heredadas o aprendidas que te dicen que en alguna etapa de tu vida tienes un límite por cualquier razón. Olvídalos, tu libertad depende de ello. Imagínate si el Coronel Sanders se hubiera detenido en alcanzar su sueño por hacer caso a personas que le decían que era muy viejo a sus 63 años para emprender. Recuerda que los límites están en tu mente y tú eres su dueño.
Acepta las cosas que no puedes cambiar. No te desgastes y ten el valor de cambiar las cosas que sí puedes. Enfócate en la solución, no en el problema.
Lo que tienes hoy, en todo el sentido de la palabra, es el resultado de tus acciones, de cada decisión que tomas a cada segundo. Tener la libertad de elegir te hace libre y, aunque te parezca absurdo, no todos tienen el valor de escoger lo que realmente les haría feliz, ya sea por conformismo o, peor aún, por miedo.
Elige ser sincero contigo mismo. Quizás al principio te duela y puedas herir a alguien más, pero con el tiempo sabrás que la decisión fue la correcta. Vivir engañado, sea en lo profesional o personal, es matar día a día todo lo bueno que esta vida tiene que ofrecer.
Quiero enfatizar que en ocasiones confundimos muchas palabras y frases que hoy se leen a diario. «Sé feliz, aleja lo malo, incluyendo a la gente que importa» no es correcto. Eso se llama evitar un problema para después. Es mejor ser sincero y mostrar quién eres por dentro. De esta manera podrás caminar sin mirar atrás y sin remordimientos futuros.
Entender esto me tomó mucho tiempo. Leer, escuchar y observar me ayudaron mucho, pero el día que empecé a poner en práctica lo aprendido es cuando entendí que cayendo y levantándome se aprende, sin olvidar. El tiempo te dará la habilidad de proyectarte en futuros viables, donde podrás analizar las decisiones que tomes y cómo te afectarán en el futuro, dándote la oportunidad de elegir dónde estar, cómo y hasta cuándo, para poder dar el siguiente paso y vivir en libertad.
Recuerda algo, el sacrificio solo es bueno, siempre y cuando el resultado previsible llene tu corazón y es ahí que creas una armadura contra todo lo que le resta felicidad a la vida.
Se feliz, se libre, ama sin miedo, deja lo negativo a un lado, permite fallar, y aprende a perdonarte para que sepas perdonar y solar todo lo que te pesa en el corazón, eres la creación mas hermosa de Dios, la extension de vida de tus padres y el camino de alguien, vive de tal forma que cuando dejes esta vida, puedas decir gracias, me voy feliz.
Les deseo una feliz navidad a todos.
No olvides sonreír y ser feliz.