
La suerte solo es promovida por aquellos que solo ven los logros y no el esfuerzo entregado. Hoy me levanté con un optimismo bárbaro, donde nada ni nadie podría hacerme sentir lo contrario, y con una energía que desbordaba y necesitaba canalizar. Por eso, fui al gimnasio y corrí sin poner un tiempo específico, simplemente hasta que pudiera decir que era suficiente, y aproveché el tiempo para pensar y organizar mi día. Después de pocos minutos, mi cabeza comenzó a generar ideas y no me quedó otra opción que prender el grabador del teléfono y comenzar a grabarlas para no olvidar ninguna, quizás podría ser de mucho interés.
Después del gimnasio, subí a mi habitación, tomé una ducha y medité durante unos 15 minutos antes de ir a desayunar. Entré al restaurante del hotel con una sonrisa en el rostro y caminé con una actitud confiada, como cuando en el colegio la chica que te gustaba te daba bola. Me senté en una mesa y pedí un café para leer un libro que está buenísimo. Antes de que te preguntes cuál es, el título del libro es «Inquebrantable» de Tony Robbins.
Después de solo tres minutos de lectura, la persona que estaba en la mesa de al lado me dijo: «Hola, ¿cómo estás? Disculpa que te interrumpa, te veo muy concentrado en la lectura, pero además te veo feliz y con una seguridad que me llamó la atención. ¿Tan bueno es el libro?». A lo cual respondí: «El libro es muy bueno, pero en cuanto a mi actitud, trato de levantarme así cada mañana. Desde hace mucho tiempo tomé la decisión de iniciar mi día de tal manera que pueda convertirme en un imán para atraer cosas positivas a mi vida. Pase lo que esté pasando, tiene solución y solo es cuestión de tiempo. Cualquier problema lo veo como un reto de aprendizaje y que, a la larga, pase lo que pase, aprenderé algo». Después de decir esto, el señor se quedó callado por unos segundos y me dijo: «Te vi entrar y sentí esa seguridad. Lo primero que pensé fue ‘quiero saber qué hace este señor y saber si podemos hacer algún negocio’, ya que de todos en este lugar somos ejecutivos de diferentes áreas, pero esta persona es la única que se veía feliz y, sobre todo, seguro». La verdad, después de escuchar eso, me sonrojé, agradecí y le pregunté a qué se dedicaba y si lo que hacía nos convenía a ambos, que contara conmigo. Sorpresa: me interesó y resultó ser un directivo de una multinacional a la cual estaba buscando desde hacía algún tiempo. En resumen, cosas como estas me pasan, como encontrar un parqueo para el auto en el lugar que deseo cuando todo está lleno, cómo lograr una reservación cuando todo está lleno o la oportunidad de conocer gente maravillosa en cualquier lugar al que voy.
Con todo esto no quiero decir que no me sucedan cosas malas. También tengo momentos de preocupación o días en los que quiero salir corriendo, pero he aprendido a ver las cosas de otra manera, cambiando mi perspectiva. De esta manera, logro que estos sentimientos sean cada vez menos frecuentes, lo que me ayuda a canalizar mi energía en cosas que realmente importan.
A pesar de todo, algunas personas a mi alrededor aún se sorprenden de mi manera de afrontar cualquier contratiempo. Me preguntan cosas como: «¿No te preocupa lo que está pasando?», «¿No te importa cómo se comporta esta persona?» o «¿No te molesta lo que esta persona está diciendo?» Y siempre respondo lo mismo: «No me preocupo, yo me ocupo». No es problema mío cómo se comporte una persona, ya que no permitiré que eso me afecte. Las personas siempre muestran lo que tienen en su corazón, ya sea bueno o malo. La vida es demasiado hermosa como para desperdiciarla de esa manera. Mi tiempo es el recurso más valioso y, si muero hoy, no quiero irme sin haber dicho «te amo» a las personas que amo o sin haber pedido perdón a aquellos a quienes he molestado. En resumen, debemos ser responsables de nuestros actos, ya que todo lo que hacemos tiene consecuencias.
Decidí escribir en forma de diario hoy para poder transmitir lo que siento, pongo en práctica y recomiendo siempre. Afirmo que todo depende de nosotros si deseamos atraer cosas buenas. Con la actitud correcta, las cosas irán tomando el curso deseado hacia lo que queremos, y la vida misma se encargará de poner y quitar las personas, proyectos o eventos adecuados para alcanzar lo que nuestro corazón anhela. No debemos forzar las cosas, debemos ser leales a nuestro corazón y ser nuestra mejor versión día a día. Estoy seguro de que cualquiera que sea el resultado, será mejor que el que estamos obteniendo hoy.
Les deseo a todos un día mejor que el mío.