Por: Welmer Quezada L.
La actitud es una de las fuerzas más poderosas que podemos emplear en nuestras vidas. Se trata de una disposición mental que determina nuestra forma de enfrentar las situaciones y los desafíos que se nos presentan. Nuestra actitud puede marcar la diferencia entre el éxito y el fracaso, entre la felicidad y la tristeza, entre la salud y la enfermedad.

La actitud es una elección consciente que tomamos en cada momento de nuestra vida. Podemos optar por ser positivos o negativos, optimistas o pesimistas, proactivos o reactivos. Y cada elección tiene un impacto directo en nuestra vida. Una actitud positiva nos permite enfrentar los desafíos con valentía y confianza, buscar soluciones creativas a los problemas y mantener una actitud de gratitud y alegría ante la vida. Por otro lado, una actitud negativa nos lleva a la apatía, la desesperación y la derrota. Nos hace ver los obstáculos como insuperables y nos impide disfrutar de las cosas buenas que la vida nos ofrece.
Al realizar una entrevista para un puesto en mi empresa, lo primero en lo que me fijo es en la actitud del entrevistado y luego en su hoja de vida. Esto se debe a que las habilidades requeridas para el puesto pueden ser enseñadas, pero la actitud no.
Sé que mantener una buena actitud todo el tiempo puede no ser fácil, pero a medida que uno se esfuerza por tener una actitud positiva ante todo lo que sucede día a día, la mente y el cuerpo comprenden que una buena actitud suma mucho más de lo que uno podría creer en la vida.
No conozco a nadie que haya trabajado duro en la vida y que me diga que la vida es fácil, pero sí puedo decir que al rodearme de personas exitosas, cuya actitud fue la clave para alcanzar sus logros, pude ver cómo su actitud les permitió ver la vida de una manera diferente en momentos difíciles, encontrando luz, esperanza y energía para continuar.
Te recomiendo rodearte de personas que sumen a tu vida, que tengan aspiraciones igual o mayores que las tuyas, para que te impulsen a querer más y a luchar más. De esta manera, tus ojos podrán observar en lugar de simplemente ver que la vida tiene mucho que ofrecer y es tan maravillosa como permitas que tu mente la visualice y tu corazón lo crea.
Nunca olvides tener fe en Dios, cree en Él y céntrate en lo bueno en lugar de en lo malo. Deja que Él se encargue de lo demás, pues como Padre de todo, verá tu esfuerzo y la verdad de tu corazón. Créeme, tu actitud es uno de los factores determinantes para llevar una buena vida.
La importancia de la actitud en nuestras vidas es evidente en muchos aspectos. En primer lugar, la actitud influye en nuestra salud física y mental. Las investigaciones han demostrado que las personas con una actitud positiva tienen un sistema inmunológico más fuerte, sufren menos estrés y ansiedad, y tienen una mayor esperanza de vida. Por otro lado, las personas con una actitud negativa tienen más probabilidades de sufrir enfermedades como la depresión, la ansiedad, la hipertensión y otras dolencias relacionadas con el estrés.
Además, también es un factor determinante en nuestras relaciones interpersonales. Las personas con una actitud positiva suelen ser más amables, compasivas y empáticas con los demás, lo que les permite establecer relaciones más sanas y duraderas. Por el contrario, las personas con una actitud negativa pueden ser más críticas, exigentes y conflictivas, lo que dificulta la convivencia y la armonía en las relaciones.
Por último, la actitud es fundamental en el ámbito laboral y profesional. Las personas con una actitud positiva suelen ser más productivas, creativas y colaborativas en el trabajo, lo que les permite alcanzar mejores resultados y lograr una mayor satisfacción personal y profesional. Por el contrario, las personas con una actitud negativa pueden afectar negativamente el ambiente laboral, generar conflictos y dificultades en la toma de decisiones.

En resumen, la actitud es una fuerza poderosa que influye en todas las áreas de nuestra vida. Es una elección consciente que determina nuestra forma de ver el mundo y de enfrentar los desafíos que se nos presentan. La importancia de la actitud radica en que puede marcar la diferencia entre el éxito y el fracaso, entre la felicidad y la tristeza, entre la salud y la enfermedad. Por ello, es fundamental cultivar una actitud positiva, basada en la gratitud, la confianza y la esperanza, y dejar atrás la negatividad, la desesperanza y la apatía. Con una actitud positiva, podemos enfrentar cualquier desafío con valentía y creatividad, establecer relaciones interpersonales más sanas y duraderas.
Tu eres luz, creacion y vida, que vino a este mundo a perfecionarse para disfrutar ese proceso. Recuerda que atraes lo que guardas en tu mente y corazon.
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