Por: Welmer Quezada
Si lo que has aprendido a lo largo de tu vida no te ha llevado a donde deseas estar o llegar, creo que es momento de desprogramarte y volverte a programar. Conocerte a profundidad es el primer paso, para saber que deseas cambiar en tu vida, que necesitas sacar de tu mente para luego poder llenarla con pensamientos más sanos, mejores hábitos y sobre todo amor propio.

Fluir cómo el agua sin duda alguna es una habilidad que se aprende estudiando, meditando o al levantarse cada vez que tropezamos.
Somos una caja de sorpresas por descubrir. Cada persona que conocemos en esta vida nos deja un aprendizaje, el cual debemos saber ver, apreciar y poner en práctica para ser que nos sirve y que no. Se dice que somos el promedio de la gente que nos rodea habitualmente. Yo creo que es verdad, ya que a medida que conozco personas que tienen habilidades diferentes a las mías, con un estilos de pensar distinto que aplican en su diario vivir, hacen que quiera seguir aprendiendo, conocer mas teorías para ponerlas en práctica, para luego poder compartirlas y crear una cadena de aprendizaje continuo con las personas que vaya conociendo.
Creo que tener la capacidad de transmitir conocimientos, aprendizajes basados en la experiencia es lograr conectar con la energía que nos une a todos, lograr esa unión de pensamientos, deseos y anhelos hace que otras personas se auto-motiven a tener un mejor día y a buscar ser su mejor versión.
Cuando veo que amigos, conocidos o familiares, comienzan a compartir en sus redes, mensajes más positivos, consejos, opiniones con en fin de compartir sus conocimientos o vivencias, siento que todo comienza a fluir en un mundo que actualmente se sumerge en conflictos y pugna de poderes donde el yo predomina antes que el nosotros.
No olvides dar siempre lo que deseas recibir, sin importar lo que pase, y comenzarás a ver cambios importantes en tus días.
Me gusta contar experiencias porque de estas aprendo más y me ayudan a poner en práctica vivencias y lo que leo. De esta manera descarto lo que me ha servido y no para poder compartirlo. Recuerda cuando uno enseña, dos aprenden.
Ayer tomé un Uber y conversando sobre varios temas e intercambiando opiniones, el joven conductor me dijo: «¿cómo hago para encaminarme en lo que realmente quiero ser?» Le pregunté qué deseaba ser, y me respondió que quería ser Presidente del Ecuador. En lugar de pensar que era un disparate, me causó gran emoción y comenzamos una plática más profunda entre mi casa y el aeropuerto. Durante la conversación, el joven conductor me comentó que se estaba preparando, ya que tenía un título de economista y se encontraba inscrito en una Maestría sobre política. Quería proyectar sus conocimientos e ideas inicialmente en las redes sociales para hacerse conocer. Para ser más preciso, le pregunté por qué no lo hacía y me respondió: «porque tengo miedo al qué dirán». Le respondí que no dejara que eso le ganara. He visto cómo el miedo destruye sueños. Llénate de valor y comparte todo lo increíble que tienes que compartir. En 45 minutos lograste que te escuchara y que quisiera darte un consejo. Para terminar, le dije: «No te preocupes por lo que digan, siempre serás criticado por alguien que está haciendo menos que tú». Muchas veces recibí críticas por querer compartir mis vivencias, creencias y sentimientos, ganándome retractores, pero también muchas personas me apoyan, haciendo que todo valga la pena. Si logras cambiar la vida de alguien de forma positiva con tu actuar, ya has logrado mucho. Al bajarme del uber, sentí que ese joven lograría muchas cosas.
Puedes aprender mucho de una conversación, provenga de donde venga. Jamás menosprecies a nadie porque la vida te puede sorprender.
En estos últimos meses, he conocido a muchas personas de las cuales he aprendido mucho, regresándome la energía que buscaba para seguir haciendo lo que me gusta y enfocándome en lo que claramente sé que debo hacer.
Ciertamente, nuestro interior sabe lo que debemos hacer para lograr una meta, pero, por comodidad, nos mantenemos en el debería.
Darnos la oportunidad de conocer a las personas que nos rodean y entender sus luchas, escuchar sus ideas y apreciar sus experiencias nos ayuda a comprender la razón de por qué es importante escuchar, conectar y fluir.
Debemos entender que nuestro estado de ánimo y nuestra actitud influyen en la forma en que percibimos el mundo y en cómo éste nos responde. Si estamos llenos de miedo y negatividad, atraeremos situaciones y personas que refuercen esas emociones y pensamientos. Por otro lado, si cultivamos la alegría, la gratitud y la positividad, atraeremos más de eso a nuestra vida.
Es por eso que es fundamental cuidar nuestra mente y nuestro corazón. Debemos ser selectivos con los pensamientos que permitimos en nuestra mente y con las personas que dejamos entrar en nuestra vida. Debemos rodearnos de personas positivas, inspiradoras y motivadoras, y evitar a aquellas que nos hacen sentir mal o nos arrastran hacia abajo. Evitar no significa expulsarlas de tu vida, enfatizó siempre en eso, porque existe mucha información que no es profundizada que en lugar de afrontar los problemas con un ser querido te induce a alejarte, convirtiéndote en un nómada emocional sin responsabilidad real, creando un círculo de sentimientos que tarde o temprano te pasarán factura. Si cuando ese alguien no este mas en tu vida, no tienes remordimiento, ni dolor entonces hicisteis bien las cosas. Muchas personas se arrepienten cuando no pueden regresar el tiempo y cambiar desiciones que el presente causan un gran dolor.
También es importante recordar que cada uno de nosotros tiene su propio camino y ritmo. No podemos compararnos con los demás ni juzgar a otros por sus decisiones. Cada uno tiene sus propias luchas internas y sus propias lecciones que aprender. Lo mejor que podemos hacer es enfocarnos en nuestra propia evolución y crecimiento, y tratar de apoyar a quienes están a nuestro alrededor en su propio camino.
En resumen, la vida es un camino de aprendizaje y crecimiento constante. Para ser nuestra mejor versión, necesitamos tener la valentía de tomar decisiones y acciones que nos lleven hacia nuestros sueños, rodearnos de personas positivas y estar en constante cuidado de nuestra mente y corazón. Al final del día, lo que importa no es lo que logramos o lo que tenemos, sino quiénes somos y cómo impactamos a los demás.