“Un equilibrio entre habilidades técnicas y sociales»
En un mundo cada vez más digitalizado, donde te acerca de quienes están lejos y te aleja de quienes están cerca, donde la interacción real y valiosa va siendo reemplazada, es cuando debemos sacar más ventaja de las habilidades de socializar y poder hacernos un mejor camino.

Los seres humanos debemos coexistir con la tecnología, sin olvidarnos de que somos nosotros quienes le damos vida.
Por: Welmer Quezada L.
«La tecnología no es nada. Lo importante es que tengas fe en la gente, que sean básicamente buenas e inteligentes, y si les das herramientas, harán cosas maravillosas con ellas». – Steve Jobs
Todos, cuando digo todos me refiero a niños, estudiantes, profesionales de toda índole, deben dar por entendido que, en algún punto de sus vidas, tienen que capacitarse y actualizarse ante el reto de un mundo globalizado y conectado, dominado por las llamadas leyes de lo digital. Podemos mencionar la ley de Moore (la potencia de los chips se dobla cada 18 meses) pasando por la ley de Nielsen (La velocidad de transmisión de datos se dobla cada 21 meses). Sin duda alguna, estamos viviendo en un mundo de una nueva economía digital, donde todo crece inciertamente de manera exponencial.
«No solo consumas, crea cosas. Tómate una hora para aprender cómo funciona la tecnología que toca cada parte de nuestras vidas. Así es como puedes adquirir las habilidades que necesitas para el mundo y ayudar a preparar al país para el futuro», Barack Obama.
El presidente Obama, en su discurso en la semana de la «La Hora del Código», habló sobre el futuro, sobre lo importante que es tener una visión clara del mundo actual, donde invitaba a desarrollar nuevas habilidades, a no conformarnos tan solo con jugar un videojuego, sino a crear uno. Podemos tomar la decisión de ser parte de esta transformación y ser generadores de desarrollo para poder seguir evolucionando junto a los desarrollos tecnológicos.
Pienso que es importante que todos podamos ver y comprender los cambios que están ocurriendo y seguirán ocurriendo, pero cada vez más acelerado. En la actualidad, es más que importante adquirir habilidades nuevas que nos permitan desenvolvernos mejor, como aprender a programar. Puede sonar complicado en primera instancia, pero como siempre digo, lo que hoy es fácil al principio fue difícil.

Hoy tengo la oportunidad de ver cambios en mis hijos cuando semana a semana me piden que les descargue una aplicación nueva o que les permita usar más tiempo sus dispositivos como el iPad o su portátil. Al preguntarles el motivo, me responden que es para editar un video para su canal de YouTube, ya que están creando un juego para Roblox, y que necesitan más tiempo porque, si el videojuego es bueno, pueden ganar dinero. Quieren dedicarse a esto cuando sean grandes porque les encanta editar y programar. Ahora es cuando me pregunto ¿estamos listos para seguir competitivos ante estas nuevas generaciones? Mi respuesta es sí lo estamos, vivimos conectados, pero está en nosotros decidir que debemos capacitarnos mejor, desarrollar nuevas habilidades digitales y ser parte de la transición para poder ser parte de este cambio junto con las nuevas generaciones.
En mi opinión, aprender a programar, editar, desarrollar apps o cualquier habilidad que mejore tus competencias digitales te será de gran ayuda. Basta con hacer el intento, te dará una visión más amplia referente a la transformación digital que estamos viviendo y quién sabe, quizás encuentres tu verdadera vocación y comiences a crear lo que actualmente estás consumiendo sin comprender cómo funciona y su razón de ser.
Siempre me he enfocado más en la parte humana y la capacidad que tenemos para conectarnos, interactuar, socializar y es ahí donde las Soft Skills o Habilidades Blandas denotan su importancia. En mi opinión, estas son habilidades en las cuales debemos trabajar y mejorar para poder crecer en cualquier área en la que nos desempeñemos, en un mundo que requiere un mayor compromiso para trabajar en equipo, logrando una interdependencia con una meta en común.

La empatía, la forma en que nos expresamos, nos comunicamos, motivamos y sobre todo el talento de trabajar en equipo, teniendo la capacidad de compartir e impartir conocimiento, es algo que considero que es más importante que ser un experto en cualquier ramo profesional.
En el año 2013, Google decidió repasar y analizar en profundidad sus fichas de personal. El motivo consistía en revisar qué talentos y habilidades eran los que distinguían a los mejores trabajadores. Como es de conocimiento general, Google siempre contrata a las mentes más brillantes y mejor capacitadas de la industria. Siendo esta empresa una de las líderes en el manejo y uso de la información, quiso saber por qué ciertos equipos les van mejor que otros, incluso cuando unos están conformados por personas más técnicas o más capacitadas en áreas específicas.
Al final de esta revisión, los resultados fueron sorprendentes, no solo para la directiva de Google, sino para el mundo. Después de leer las características, que por cierto fueron 7, afirmaron algo que suelo enfatizar en mis ensayos posteriores, donde hago alusión a que más importante que saber, es saber aplicar lo que sabes, y tener la capacidad de transmitir a otros la razón de por qué hacemos lo que hacemos.
Para entrar en detalle, las siete características más importantes y en orden de importancia fueron las siguientes:
1. Ser un buen mentor.
2. Comunicar.
3. Escuchar bien.
4. Entender las posturas de otros.
5. Empatía.
6. Pensamiento crítico.
7. Capacidad de conectar ideas complejas.
Para sorpresa de muchos, el factor menos importante era ser buen programador, la pura competencia técnica.
En un mundo digitalizado, necesitamos ser más humanos para no olvidar que todo lo que hoy vemos y usamos para vivir e interactuar fue creado por humanos en beneficio de la humanidad.
Las habilidades sociales son las que nos hacen ser humanos, la necesidad de estar conectados y de acercarnos fue la razón de por qué hoy existen las redes sociales. Todo tiene una razón de ser y todo inicia por una necesidad de resolver un problema.
Todo profesional debe tener la capacidad de integrarse para encontrar múltiples soluciones a un problema, escuchando y respetando los distintos puntos de vista. Esto hace que una solución pueda ser la adecuada y no simplemente la que se encontró en primera instancia.
En mi experiencia laboral, pude ver a gente brillante, expertos en sus áreas, bloquearse y retrasar todo un proyecto, ya sea por capricho, falta de empatía y sobre todo por no saber escuchar o compartir criterio con sus colegas o equipo de trabajo. Esto me dejó como enseñanza que prefería trabajar en un equipo donde todos tengamos conocimientos y estemos dispuestos a resolver o crear un proyecto juntos, aprovechando las habilidades que cada uno posee.
En esta era de la tecnología donde la información se multiplica, donde los robots y la IA van reemplazando a los humanos en diferentes áreas, es cuando necesitamos conectarnos con nuestro lado más humano y desarrollar las habilidades blandas, incluso antes que las tecnológicas. Como padre, ese es mi compromiso con mis hijos: convertirlos en profesionales capaces de resolver, crear y dirigir con liderazgo, capaces de transmitir una idea y convertirla en una meta colectiva.
Tu futuro siempre ha estado en tus manos, que lo humano siempre esté presente y que tus ganas de aprender siempre estén alerta, para seguir evolucionando y no olvides que todo lo que aprendas es importante, siempre y cuando lo puedas usar, implementar y compartir.