«La mejor forma de predecir el futuro es construyéndolo.»* – Alan Kay.
Por: Welmer Quezada L.

Debemos tener en claro que una mejor vida, salud, amor y libertad siempre han dependido de nosotros. Todo lo que tenemos, tanto lo malo como lo bueno en nuestras vidas, es el resultado de nuestras acciones.
Algo que siempre se ha enfatizado es la importancia de nuestros pensamientos. El autor del libro «Los Secretos de la Mente Millonaria», T. Harv Eker, nos transmite la importancia de los pensamientos, ya que estos conducen a las emociones, los sentimientos a las acciones, las acciones a los resultados y los resultados son los que determinan nuestro éxito. Si hablamos de manera simbólica, los pensamientos son las semillas de un buen árbol, y sus frutos son los resultados.
El cambio siempre dependerá de una decisión, y en ocasiones estas decisiones ocurren cuando nos enfrentamos a problemas y tocamos fondo, siento este momento en el que debemos decidir si permanecemos allí o nos levantamos.
«La verdadera riqueza está en ser libres.»

El pensamiento del futuro, conocido como «Future Thinking», consiste en ayudar a personas u organizaciones a comprender de manera más consciente los procesos de cambio y, de esta manera, crear los futuros que deseamos.
El futuro es el resultado de lo que hacemos día a día, de las decisiones que tomamos y de nuestra forma de observar lo que ocurre a nuestro alrededor, así como de las acciones que emprendemos. Tener la habilidad de realizar un autoanálisis y utilizar el pensamiento prospectivo como una herramienta para lograr cambios no es tan sencillo como parece, pero no es imposible. Debemos mirar, analizar y aprender de nuestro pasado.
La prospectiva es una técnica que se originó en los años 50 y que gradualmente ha ganado popularidad en los estudios de futuro, siendo utilizada tanto por empresas como por organizaciones que desean anticiparse estratégicamente a los cambios inherentes al sistema comercial globalizado en el que todos participamos actualmente. El futuro es hoy, y todo cambia mucho más rápido que hace una década. El desarrollo de modelos de negocios, el Design Thinking y el Future Thinking deben formar parte del perfil de conocimiento de todos si queremos mantenernos vigentes ante los cambios laborales por los que estamos y continuaremos atravesando.
Para avanzar, se basan en 6 conceptos fundamentales de los futuros expuestos por Sahail Inayatullah:
1. Futuro usado.
2. Futuro repudiado.
3. Futuro alternativo.
4. Alineamientos.
5. Modelos de cambio social.
6. Usos del futuro.
Futuro usado:
La imagen que tenemos del futuro es propia o prestada. Nuestras acciones repercuten en nuestro futuro, y nuestras acciones son el resultado de lo que obtenemos. El futuro usado nos está conduciendo hacia una crisis global, materializada, por ejemplo, en el agotamiento de las reservas de agua dulce y en el cambio climático, entre otros. Por eso no es sorprendente que hoy el agua ya se cotice en bolsa.
Futuro repudiado:
El futuro que dejamos de lado, las cosas que posponemos para alcanzar una meta. Mantengo que el éxito y el verdadero triunfo se encuentran en disfrutar con libertad a las personas que amamos. El futuro repudiado vuelve y, en ocasiones, golpea con fuerza, como cuando alguien se entrena para un triatlón y, al no encontrar un equilibrio entre trabajo, familia y entrenamiento, no puede disfrutar de su logro cuando lo alcanza. Es decir, por entrenar, dejó de lado algo que ahora le pasa factura. Un empresario muy enfocado en construir una empresa exitosa puede dejar de lado el tiempo con sus hijos pequeños para dejarles un legado, y luego, cuando alcanza su objetivo, se da cuenta de que ha perdido el tiempo conociendo a sus hijos y disfrutándolos en una etapa que el tiempo no traerá de vuelta, y esto es el Futuro repudiado.
«El desafío radica en integrar esos aspectos repudiados o dejados de lado. Esto significa acercar los futuros: pasar de un planteamiento neo-darwiniano centrado en el cumplimiento de metas a un enfoque más holístico y suave». – Sahail Inayatullah.
Futuro alternativo:
El futuro lo creamos nosotros en función de las decisiones que tomamos día a día, ya que no está predeterminado y tenemos varias opciones de futuro para elegir. Sin embargo, elegir un futuro no es tan simple como tomar algo en el supermercado. Es una decisión que requiere aptitud, determinación y valentía para seguir el camino que más nos conviene. Elegir un futuro implica buscar y explorar alternativas, dejar de cometer los mismos errores que nos mantienen estancados y recordar que no podemos obtener resultados distintos si seguimos haciendo lo mismo. Permítete elegir el camino que deseas recorrer y tomar las decisiones que consideres correctas, aprendiendo en el camino para avanzar con paso firme.
Alineamiento:
Alinear tu visión del futuro con la realidad significa construir un camino basado en todo lo que poseemos y nos rodea. Esto nos permite proyectar nuestros sueños y metas hacia algo más grande. Alinear estrategias, metas y sueños con nuestra situación actual y los desafíos que enfrentamos nos permite tener una visión del futuro que sea medible, alcanzable y sostenible. Recuerda que tu interior debe reflejar tu exterior, alineando cuerpo, mente y espíritu para enfrentar cualquier adversidad y convertirla en parte de ti. El camino se construye mientras avanzas, y sobre un camino ya existente, eliges cómo rediseñar el tuyo.
Modelos de cambio social:
Todo radica en tu mente y en la fortaleza para tomar y respetar tus decisiones y las de los demás. Tu percepción del futuro desempeñará un papel fundamental en tu vida. ¿Cómo ves el futuro? ¿Cómo percibes los cambios que ocurren? ¿Crees que el futuro será positivo y mejor que el pasado? Hazte estas preguntas y evalúa cuál es tu posición.
Usos del futuro:
A. Preparación.
B. Estrategia.
C. Creación de capacidad.
D. Surgimiento.
E. Nuevos memes.
F. Cambio de microvita.
Preparación:
El pensamiento del futuro es una herramienta útil tanto para organizaciones como para personas que deseen estar preparadas con nuevas habilidades competitivas anticipatorias y predictivas. Estar preparado para enfrentar cualquier adversidad es ideal, pero tener la habilidad de proyectarte hacia lo que podría suceder y estar listo para recibirlo te dará una ventaja competitiva aplicable a todas las áreas de la vida.
Estrategia:
El pensamiento del futuro puede ayudar a crear estrategias más efectivas. Si tienes un conocimiento claro de las alternativas, los futuros utilizados y repudiados, tendrás un poderoso conocimiento para trazar estrategias que hagan que las organizaciones sean más innovadoras.
Creación de capacidad:
Profundizando y aplicando el Future Thinking, podemos descomponer el futuro. No se trata tanto de predecir exactamente lo que sucederá o de diseñar la estrategia perfecta, sino de convertirnos en creadores y protagonistas de los futuros que deseamos. De esta manera, el mundo que imaginamos comienza a descomponerse, y comenzamos a cuestionar algunos conceptos fundamentales del futuro para volver a construirlos con la certeza de estar en el camino correcto.
Surgimiento:
Este nivel más profundo se refiere al surgimiento del cambio y la transformación. El Future Thinking ayuda a crear las condiciones adecuadas para generar el cambio. Las organizaciones imaginan un futuro nuevo, crean una estrategia nueva, involucran a las partes interesadas, utilizan herramientas y, como resultado, surge un futuro nuevo. El futuro depende de las acciones y decisiones que tomes en el presente. El activo más importante y valioso es tu tiempo.
Nuevos memes:
El Oxford English Dictionary define «meme» como «un elemento de una cultura que se transmite por medios no genéticos, especialmente a través de la imitación». Se refiere a cambiar las ideas repetitivas e imitativas que se transmiten como hechos establecidos de la cultura. El Future Thinking puede mapear y cambiar estos memes.
Cambio de microvita:
Microvita significa «micro-vida». Se refiere a un conjunto de entidades que operan en el ámbito de la fisicalidad y la expresión psíquica, y que son más pequeñas y sutiles que los átomos físicos y las partículas subatómicas. En el ámbito psíquico, pueden ser más sutiles que la mente y contribuir a la «conciencia pura». El cambio de microvita se refiere a las energías más sutiles que permiten cambios de conciencia y generan la evolución del ser.
El no concepto:
«Hay un séptimo concepto que es el ‘no concepto’, que se refiere a que cualquier lista de conceptos se convierte en un ‘manual’ que puede limitar la creatividad». – Sahail Inayatullah.
El presente es la base del futuro, y la mejora continua es el resultado de procesos iterativos que van mejorando. Es importante aprender de los errores y formar nuestros conceptos sobre lo que funciona o no. Es necesario estar presentes y sensibles, permitiendo que surjan todos los futuros posibles.
Conclusión:
Creo firmemente que el éxito real se construye con honestidad, integridad y empatía. Nada se logra solo, y todo se consigue con voluntad y un propósito definido. Debemos dar por sentado que necesitaremos la ayuda de muchas personas para lograrlo. Trabajar en equipo no es tarea fácil, pero se logra con respeto y confianza, aprovechando las fortalezas y criterios de cada individuo. Al compartir una visión y un objetivo fortalecidos por un compromiso, podemos tener las cualidades necesarias para aplicar el Future Thinking. Vive el hoy de tal manera que tu yo del futuro te agradezca.