Por: Welmer Quezada L
Quizás en este momento en tu vida no se trate de amor, de encontrar y estar con alguien y, tal vez, en este momento, solo se trata de ti.

Esta podría ser el momento en la que estás siendo desafiado a convertirte y ser tu propio salvador donde aprendas amarte de tal manera que te transforme en el lugar seguro cuando necesites paz y seguramente respuestas claras, donde puedes reír, llorar, gritar y estar para ti tantas veces como lo necesites.
Ten presente que las personas que se alejaron, que perdiste o que simplemente no eran para ti, solo te llevaron de vuelta a ti mismo y fueron una parte importante de ese reencuentro, ya que nadie está en tu vida por casualidad; todos tenemos un propósito en este viaje de la vida.
No me considero un experto en motivación personal, pero se lo que me ayudado a superar lo que en un momento de mi vida pensé que sería imposible.
Hace unos años tomé la decision de no ser solo un espectador y convertirme en el protagonista de mi vida. Aprendiendo a observar en lugar de ver, escuchar en lugar de oír y actuar en lugar de solo soñar. Cada día nos estamos construyendo, nos estamos reconstruyendo, nos estamos adaptando y transformando, hasta llegar a ese momento, donde nos decimos te amo.
Debemos comprender que tenemos que ser más amables con nosotros, perdonando nuestros errores, aprendiendo de ellos, fortaleciéndonos y que al final, en todo, terminas dando el mismo tipo de amor que llevas dentro de ti. Procura amar bonito, ya que solo ama bien aquel que se ama bien primero.
No apresures a tu corazón y nunca dependas de otro ser humano para arreglarlo o ser feliz. Sé tú el motivo de tu felicidad primero, para compartirla con ese otro ser que te pinta una sonrisa en el rostro y te brinda esa seguridad que también deberías transmitir.
Hoy estás en el lugar correcto, en el momento preciso y en el tiempo más importante para tu proceso. Si estás leyendo esto, es porque la vida quiso darte algo, así que no te preocupes demasiado; lo estás haciendo muy bien, y lo estás haciendo por tu cuenta. Aquí, te estás curando; lo has aceptado y sabes lo que necesitas y lo que no necesitas en tu vida. Has dado ese importantísimo primer paso.
En ocasiones, con o sin darnos cuenta, tenemos la tendencia a aferrarnos a situaciones, personas o creencias que nos hacen daño. Soltarlas se convierte en un acto de amor propio que nos permitirá avanzar en nuestro proceso de sanación.
No te rindas, vas por el comino correcto.
No te olvides de compartirlo con alguien que crees esté necesitando leer esto.