Que el pasado sea tu Maestro.

“El pasado es el maestro que forja tu carácter, la vida no se hace más fácil, tú te haces más fuerte” WQ

Vivimos en un mundo donde solemos dar más valor a la opinión de otras personas que a la nuestra. En el entorno en el que nos desenvolvemos, creemos que ciertos patrones son los correctos y cometemos el error de criticar incluso cosas que no conocemos.

Mientras vivamos a expensas de la opinión de terceros, siempre tendremos un lastre atado a nuestro tobillo que no nos permitirá avanzar de la manera que deseemos. Con el paso de los años, aprendí a valorarme y reconocer mis fortalezas, debilidades y, sobre todo, lo que podía mejorar.

Muchas personas a lo largo de mi vida se convirtieron en maestros, muchos libros en sabios consejeros, y las adversidades forjaron mi carácter. Mi familia hizo que el «yo» desapareciera para convertirse en un «nosotros». Todo lo que comparto con las personas que amo y me rodean es lo que creo, practico y me ha servido en mi vida. No creo que nada sea el resultado del azar, ya que soy el arquitecto de mi vida, dándome la oportunidad de seguir aprendiendo día a día y dando lo mejor en el presente para alcanzar el futuro deseado.

Si nos centramos en el presente para obtener el futuro deseado, no gastemos nuestra vida tratando de cambiar el pasado. Olvídalo, ya pasó, y no existe nada que puedas hacer para cambiarlo. Lo que sí puedes hacer es aprender de él. El pasado es como una montaña que por más que la golpees con tus puños no podrás destruir. Lo único que saldrá dañado serán tus manos. No gastes tu energía ni tus recursos en algo que es imposible cambiar. Enfócate en algo que sí puedes transformar, y ese algo es tu presente.

En nuestra vida, el tiempo corre a una velocidad cada vez más rápida, y independientemente de lo que hagamos, no se detendrá. Por lo tanto, utiliza ese tiempo para hacer todo lo que te haga feliz y no para recordar o vivir en el pasado.

Es momento de dejar atrás cualquier cosa que hayas vivido, ya sea bueno o malo. Lo único que hace es dañar tu presente, que es equivalente a tu futuro.

No tengas miedo de comenzar de nuevo. Tú eres el arquitecto de tu vida, y la vida te puede sorprender. Puede que termines amando tu nueva historia. Cada vez que nos levantamos de una adversidad, sin duda alguna nos levantamos más sabios y más fuertes, generando en nuestro interior un renacer que nos dice que somos capaces de lograr algo más. Ese «algo más» es lo que debemos descifrar, y el primer lugar donde debemos buscar es en nuestro interior.

Todo lo que hacemos en la vida es una acción que, de manera automática, genera una reacción sobre nosotros, y esta reacción genera consecuencias, las cuales pueden ser increíblemente hermosas o terribles. Esta es la razón por la cual siempre afirmo que somos el resultado de nuestras acciones y que Dios nos da cada segundo para tomar decisiones que construirán nuestro camino y nos llevarán hacia nuestro futuro.

Si ese futuro es bueno, malo o maravilloso, solo dependerá de tu actuar diario.

Antes de seguir, primero quiero afirmarte algo sobre mí: soy muy creyente en nuestro Padre Dios, y sé que es Él quien me da la fortaleza para poder afrontar lo malo y disfrutar lo bueno. Dios no es el causante de tus pesares, no te envía pruebas para poner a prueba tu fe, no es castigador. Dios es amor, Dios es toda la perfección de la cual todos los seres humanos carecemos. Nosotros nos alejamos de Dios, no Él de nosotros. Desde hoy te pido que dejes de culpar a la vida u a otros y comiences a agradecer por cada segundo de vida que tienes para tomar decisiones. Él sabe el destino de todos, pero cómo llegar ahí depende de ti.

Esto es lo que creo y por qué hago lo que hago. Aprendí a ser responsable de mis acciones y a no culpar a las personas o, especialmente, a Dios por las cosas que no son de mi agrado. Ser agradecido es una virtud que debemos cultivar.

En cada conversación, ya sea con grupos de amigos, conocidos, clientes o incluso familiares, puedo darme cuenta si viven en su pasado. Comprendiendo en cierta forma el por qué no pueden avanzar en su presente, deteniendo o reprimiendo todo su potencial. También aprendo sobre cómo el pasado les sirvió para ser lo que son. Me refiero a personas a las cuales quiero escuchar y emular esa fuerza para transformar el pasado en una enseñanza que me sirva en el presente. Donde el pasado no domina, no duele, no frena y no nos retiene.

Ciertas personas viven aferradas a un recuerdo hermoso de su pasado, donde esa añoranza los bloquea de lo que el presente tiene para ofrecerles. Generando un patrón tan destructivo que arrasa con todo lo que podamos lograr en nuestras vidas. Haciéndoles creer que el pasado es mejor que el presente. Recuerda y recuerda mil veces, el pasado jamás regresará. No podemos volver al pasado, por más bonito que haya sido. Tienes el presente para construirte un futuro maravilloso. Toma la decisión y toma las riendas de tu vida. El pasado es ayer, el presente es todo lo que tienes. Sin nada venimos y con nada nos vamos.

Decirlo es más fácil que hacerlo, créeme lo sé. También viví del pasado y creía que este era único, y que jamás sería tan feliz como en ese entonces. Y aunque siendo feliz en el presente, no fue fácil darme cuenta y entender todo lo que te digo ahora. Esta es la razón por la que te digo que el pasado es un lastre y nubla todo el panorama, impidiéndote ver todo lo increíble que el presente tiene para ofrecer. Si pones todo de ti y te haces responsable de tus acciones, estoy seguro de que todo comenzará a cambiar. Bueno o malo, solo dependerá de ti.

Quiero compartir contigo algo que siempre les digo a mis hijos y a las personas que amo:

1. No se puede cambiar el pasado.

2. Todos nuestros caminos son diferentes.

3. Pensar demasiado no siempre es bueno; en ocasiones, es mejor dejar que las cosas pasen y que la vida nos sorprenda.

4. Juzgar a otro habla más de ti que de la otra persona.

5. Una sonrisa puede cambiarle la vida a otra persona. Sonríe, vive y comparte.

6. Solo se fracasa cuando te das por vencido. Un tropiezo te hace fuerte, una derrota te hace sabio, rendirte te convierte en nada.

7. Las opiniones de los demás no te definen, pero pueden ser una pauta para una autoevaluación. No seas duro contigo mismo y ten fe en ti.

8. La felicidad es una opción, aprende a ser feliz contigo mismo para poder compartir y transmitir esa felicidad.

9. Trata a los demás como te gustaría que te traten a ti.

10. Piensa en positivo y lo positivo te traerá cosas buenas. Lo negativo también te cansa y termina alejándote de lo bueno que hoy tienes.

11. Terminaré con lo que inicié: todo lo que das, regresa de vuelta.

Te invito a suscribirte para recibir más contenido y continuar aprendiendo juntos. Gracias por tu tiempo y por permitirme compartir contigo estas reflexiones.

Un comentario en “Que el pasado sea tu Maestro.

Replica a Ana Carolina Morla Montalvo Cancelar la respuesta